
Una alfombra de especies muertas apareció en la playa de El Maviri, a causa del cambio climático
Cuando los pobladores de la localidad de El Maviri, en el noroccidente de México, se preparaban para recibir a cientos de turistas por las vacaciones de verano, un devastador hallazgo les arrancó la alegría: una alfombra de peces muertos apareció en las orillas de la popular playa.
De inmediato los habitantes alertaron a las autoridades sobre el evento detectado el 25 de julio e iniciaron la recogida de cientos de peces muertos para enterrarlos y evitar así que los fétidos olores pudieran generar contaminación ambiental.
A los pocos días arribaron a la playa del estado norteño de Sinaloa funcionarios estatales, federales y militares para sumarse a la recolección de los peces muertos, evaluar las dimensiones del desastre natural y determinar si habría un riesgo sanitario para la población, lo que obligaría al cierre del balneario y la suspensión de la pesca.
Efectos mayores
De acuerdo con las evaluaciones iniciales, en las orillas de la playa se recolectaron la semana pasada varios centenares de peces muertos que alcanzaban a una tonelada y la mortandad se extendió hacia mar afuera, dijo a The Associated Press Randy Ross, jefe de la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Coepriss).
La Cofepriss informó a inicios de semana en un comunicado que las muertes de los peces fueron originadas por microalgas de las especies “chaetoceros affinis” y “Rhizosolenia spp” que provocan “hipoxia, anoxia, taponamiento de branquias o daño físico a las branquias derivado de la estructura que tiene en forma de agujas de vidrio muy filosas”.
La mortandad coincidió con una temperatura récord de 35 grados centígrados que se registró en las aguas del litoral norte de la Sinaloa, que está siendo evaluada por los investigadores como posible causa del evento.
