
Las escuelas deberán reabrir atendiendo todas las medidas de higiene y seguridad sanitaria
La Secretaría de Educación Pública presentó la Guía para el regreso responsable y ordenado a las escuelas en el contexto de la Covid-19, en la que sigue las recomendaciones de la Secretaría de Salud para tener un saludable inicio del ciclo escolar 2021-2022 y entre los puntos a destacar figuran:
Reapertura de escuelas
Las escuelas deberán reabrir atendiendo todas las medidas de higiene y seguridad sanitaria.
La decisión está fundamentada en una evaluación de los riesgos de contagio y el reconocimiento de los múltiples beneficios que la escuela proporciona a nuestras sociedades, en particular a las niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con el documento, se tomarán varias medidas de acuerdo con el semáforo epidemiológico y el regreso a clases presenciales:
El semáforo mantiene la escala de cuatro colores y para las actividades del sistema educativo nacional establece lo siguiente:
a. La educación presencial puede realizarse en todos los niveles del semáforo de riesgo epidémico.
b. En todos los colores del semáforo se plantea seguir de manera permanente las medidas básicas de prevención: lavado de manos, estornudo de etiqueta, no saludar de beso ni de mano, mantener una sana distancia, ventilación permanente de los espacios de uso común y el uso correcto del cubrebocas.
Lineamientos esenciales para la reapertura de las escuelas
Para el regreso a las aulas se proponen los siguientes principios:
Enfoque integrado: Es necesario incrementar las acciones dirigidas a la protección, higiene y salud, así como para el desarrollo socioemocional de la infancia, adolescencia y juventud.
Participación incluyente: Cuando NNA (Niños, Niñas y Adolescentes) son escuchados y sus opiniones son respetadas y tomadas en cuenta se incide positivamente en su desarrollo. Tienen derecho a ser escuchadas(os) en los procesos que les impactan y deben considerarse actores de pleno derecho en la toma de decisiones.
Género, inclusión y accesibilidad: NNA, con o sin discapacidad pueden enfrentar barreras para la comunicación o el aprendizaje en función de su edad, género, situación socioeconómica, origen étnico, condición de migración u otros factores. Todos los esfuerzos durante la reapertura de la escuela deben ser inclusivos y accesibles para todos. Esta es una oportunidad única para garantizar el acceso a todas y todos a la escuela, tanto a los que regresan como a los que antes no estaban.
Comunidad escolar completa: En todas las etapas del proceso de reapertura escolar se debe involucrar a toda la comunidad educativa: alumnado, madres, padres de familia, tutores o cuidadores, docentes, personal administrativo de apoyo y asistencia a la educación, la comunidad y el gobierno local.
Apoyarse sobre las estructuras y equipos de trabajo existentes: Las comunidades escolares deben aprovechar las capacidades existentes durante el proceso de reapertura escolar, por ejemplo: el Consejo de Participación Escolar o su equivalente, el Comité Participativo de Salud Escolar, la Asociación de Madres y Padres de Familia, entre otros.
Fortaleza: El proceso de reapertura de la escuela brinda la oportunidad de mejorar los sistemas existentes de educación, salud, protección y preparación para desastres, haciéndolos pertinentes, accesibles, inclusivos, participativos y protectores. Al aplicar las lecciones aprendidas de la lucha contra la epidemia de COVID-19, gobierno y comunidades escolares pueden prepararse mejor y reducir los riesgos de futuras crisis relacionadas con la salud, los peligros naturales y cotidianos, la violencia y los conflictos.
No discriminación: Es importante que la escuela contribuya a cuestionar los mitos sobre el virus y cómo se propaga, pues la desinformación puede provocar discriminación. Asimismo, es necesario ejecutar acciones para que en la escuela exista respeto, empatía y solidaridad ya que todas las personas estamos expuestas al contagio, y requerimos del apoyo de quienes nos rodean, así como un trato digno y empático.

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