
Galia Borja, subgobernadora de Banco de México, aseguró que la contribución de las mujeres es fundamental para el desarrollo económico, sin embargo, la desigualdad en la repartición del trabajo doméstico inhibe su participación en la fuerza laboral.
De acuerdo con la banquera central, una de las principales barreras para el ingreso de las mujeres a la fuerza laboral es “la desigualdad de la división del trabajo doméstico no remunerado, ya que la carga recae en nosotras”. Acotó que, según datos del Inegi, las mujeres dedican 47 horas al trabajo doméstico y de cuidado, lo que reduce su tiempo disponible para trabajar.
Esta situación provoca que las mujeres busquen empleos de medio tiempo u opciones en la informalidad, a lo que hay que añadir que afecta su acceso a puestos de mayor responsabilidad.
Acotó que existe evidencia de que la participación de las mujeres en las empresas es fundamental para el desarrollo económico y genera beneficios, como incremento de la productividad, mejor toma de decisiones y retención de trabajadores.
Lourdes Colinas, oficial nacional de programas de ONU Mujeres México, dijo que el subsidio que ofrece el trabajo no remunerado de las mujeres debe visibilizarse.
Los cuidados, son un trabajo, deben ser reconocidos, redistribuidos y remunerados”, declaró. Consideró que debemos avanzar a una sociedad de corresponsabilidad, pues los cuidados son esenciales para la economía.
El trabajo de actividades domésticas y no remunerado equivale a 26% del PIB del país, mucho mayor que la manufactura y el comercio. Hay un subsidio invisible de las mujeres a la economía, de ahí el rol importantísimo de las empresas para lograr reducir ese subsidio”, dijo.
