
En Reynosa la realidad golpea con fuerza: el 40% de los niños en educación básica enfrenta problemas de obesidad, según datos recientes de la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), esta cifra no solo alarma, sino que exige una reflexión profunda sobre los hábitos, entornos y decisiones que están moldeando la salud de las nuevas generaciones.
Miguel Ángel Valdez García, titular de la SET, fué claro: cuatro de cada 10 menores presentan esta condición, lo que convierte a la obesidad infantil en un problema que no es ignorado y ante este panorama, el gobierno Federal y del Estado de Tamaulipas están actuando a través de la estrategia Vida Saludable, la cual se reforzará en el ciclo escolar 2025-2026.
En el norte de Tamaulipas, el 94 por ciento de las escuelas ya no venden productos ultraprocesados, calificados por Valdez García como “veneno” y “muy perversos para los niños”; Vida Saludable propone, entre otros, una intervención integral: educación alimentaria, desarrollo de habilidades socioemocionales, tamizajes médicos y actividad física, con el apoyo de la Jurisdicción Sanitaria IV, el DIF, el IMSS y los padres de familia.
La obesidad infantil no es solo una cuestión estética: es una antesala de enfermedades crónicas como la diabetes, que pueden condicionar la vida desde edades tempranas.
La estrategia reconoce que ningún esfuerzo institucional será suficiente sin el compromiso de los padres y cuidadores; la alimentación comienza en casa, los valores sobre salud, autocuidado y bienestar se transmiten en el entorno familiar; la escuela puede educar, pero es en el hogar donde se consolidan los hábitos.
Esta cruzada contra la obesidad infantil en Reynosa, y Tamaulipas, no es solo una política pública, es una oportunidad para repensar cómo estamos criando a nuestros hijos, qué les ofrecemos en sus loncheras, qué modelos les damos y qué futuro les estamos construyendo.
La obesidad infantil es un síntoma de una sociedad que necesita reencontrarse con el equilibrio y la estrategia Vida Saludable es un paso valiente, pero su éxito dependerá de que todos —gobierno, escuelas, familias y comunidad— se conviertan en aliados.
